lunes, 23 de mayo de 2011

La dieta sin gluten, un camino necesario

Una vez que tenemos el diagnóstico, tenemos que iniciarnos de manera inmediata en el tratamiento de la celiaquía. El único tratamiento eficaz es una dieta sin gluten (DSG) estricta, de por vida. El conocimiento de este tratamiento provoca miedos e incertidumbres por el enorme cambio que esto supone para las rutinas de comida diarias.

Obtener información sobre los alimentos que contienen y no contienen gluten se torna un primer paso necesario, y constante ya que el seguimiento de esta dieta garantiza a las personas afectadas un perfecto estado de salud, puesto que su intestino se ha reparado totalmente.

El seguimiento de la DSG tiene muchas implicaciones:
-         Cambio en los hábitos alimenticios en casa.
-         Cambio en los hábitos de compra.
-         Encarecimiento de la cesta de la compra.
-         Cambios en la vida social de la persona celiaca.
-         Obligada lectura de etiquetas de los productos de alimentación.

Para ello, lo primero que se hace es eliminar de la dieta los cereales que lo contiene y los productos derivados de los mismos: almidones, harinas, panes, pastas alimenticias, féculas, espesantes, malta, sémola, etc. La persona basará, por tanto, su alimentación en aquellos productos naturales y frescos que, en su origen, no contengan gluten: lácteos, carnes, pescados, huevos, frutas, verduras, hortalizas, legumbres y cereales permitidos (arroz y maíz).

Debes tener precaución con los alimentos elaborados, transformados y/o envasados ya que, al haber sido manipulados, la garantía de que no contengan gluten es más difícil de establecer.

El problema es que muchos de estos productos usan como soporte de los colorantes, aromas y conservantes derivados de cereales, normalmente de trigo, o como espesante o aglutinante.

Además está el problema de la contaminación cruzada, es decir, productos que por su naturaleza no contiene gluten, pero que en el proceso de manipulación se contaminan con otros que sí lo tienen, ya que comparten las líneas de fabricación, envasado, etc. Estas consideraciones debemos tenerlas también en cuenta a la hora de elaborar la comida en nuestra propia casa.

Por eso, cuando prepares la comida en casa o acudas a comer a un bar o restaurante tendrás que tener en cuenta todos estos aspectos, con una serie de consideraciones propias.

Los productos alimenticios que tomamos habitualmente los podemos dividir en:
-         Productos especiales sin gluten: las personas con intolerancia al gluten no pueden tomar los productos normales de panadería, pastelería y pasta italiana. Éstos tienen que ser sustituidos por productos similares sin gluten. La mayoría de ellos llevan el sello de marca de garantía de FACE.
-         Productos de consumo ”normales”: son los alimentos que hay en el mercado para el consumo del público en general y que muchos de ellos no contienen gluten.


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